Esperando el veredicto
Estas mañanas, gracias a Dios, ando mucho más ocupada con lo cual tengo menos tiempo para pensar en Él.
Sin embargo, los recuerdos son tan recientes que se presentan en mis retinas de una manera vertiginosa. Le echo muuuuuuuucho de menos.
Mi madre me dice que quizás no fuese el hombre de mi vida, que necesito alguien de más cerca (400 km antes no eran nada para Él y ahora son un mundo).
De todas maneras, también me ha dicho que cuando quiera a alguien tengo que aprender a conservarlo y eso realmente es lo que más me duele. La culpa sigue latiendo en mí de una manera tan fuerte que, sinceramente me esta quitando poco a poco todas las ilusiones.
A mis 25 años pocas cosas he hecho bien. Creo que lo único que he sabido hacer era estudiar y .... punto.
Creo que siempre he querido tener aquello que tenían otras personas (esto se llama envidia cochina), he precipitado muchas cosas y como ya se sabe las prisas no son buenas.
Le dí un ultimatum, eso estuvo fatal, y ahora realmente lo ha cumplido el solito. Lo pasó mal cuando lo hice (no sé por qué lo hice porque realmente no lo iba a cumplir) pero ahora quien lo está pagando soy yo.
Espero aprender algo de todo esto, a la espera de que me diga si quiere o no quiere verme más.
Un saludo y un besazo a todas.
